Organizaciones seculares emplazan a Trump

Los cristianos evangélicos conservadores norteamericanos han estado muy satisfechos por su relación con el presidente Donald Trump, y lo bien que aquel ha estado sirviendo a su agenda. Ocurre también con otras denominaciones religiosas con acento conservador. Sin embargo, otra expresión de conciencia está reclamando el interés presidencial, los "Nones", es decir, los estadounidenses sin afiliación religiosa, que ahora son más del veinte por ciento de los 245 millones de adultos del país.

 Trump, casi inmediatamente de asumir el cargo, estableció la obligación que prohíbe usar la ayuda externa de los Estados Unidos para actividades relacionadas con el aborto, complaciendo tanto a los evangélicos como a los católicos.

Luego vino una orden ejecutiva sobre la libertad religiosa, que debilitará la aplicación de la Enmienda Johnson que prohíbe a las organizaciones caritativas religiosas la intervención política. 

Más recientemente, Trump resolvió eliminar a todas las personas transgénero de las fuerzas armadas de los EE.UU. Mientras que el Departamento de Defensa y los jefes militares señalaron que no tenían que ver con el origen de esa disposición, líderes cristianos evangélicos, dijeron que la idea vino de ellos y sabían por lo menos dos semanas antes que el presidente anunciara por twitter tal medida.

El 28 de julio, cuatro organizaciones seculares norteamericanas emitieron una declaración conjunta que pedía "diálogo con la administración de Trump". Ese día fue la primera vez que se hizo pública una carta que habían enviado a Trump el 17 de marzo de 2017. En esa carta, los grupos instaron al "Presidente Trump a continuar la política de la Administración de Obama de comprometerse regularmente con la comunidad no teísta".

Las organizaciones firmantes instaron a Trump a convocarlos, para que puedan trabajar juntos para "asegurar la libertad religiosa y la inclusión de todos los estadounidenses a lo largo de su mandato como Presidente de los Estados Unidos".

La falta de respuesta de Trump, combinada con una parte de la retórica antisecular del Fiscal General Jeff Sessions llamando a los secularistas “no aptos para el gobierno”, así como la adhesión de Trump a los cristianos evangélicos, a quienes reconoce como sus mayores partidarios, han llevado a los líderes de estas organizaciones a desafiar públicamente a la Casa Blanca.

Casey Brescia, asociado de comunicaciones y portavoz de la Coalición Secular para América, dijo que mientras Obama era "increíblemente inclusivo para la comunidad secular" y consistente en "mencionar a personas sin fe en términos positivos", "el silencio que hemos recibido de ellos (La administración Trump) es sorprendente y preocupante".

Tal vez, sorprendentemente, los secularistas dicen que pueden ser capaces de hacer acuerdos con Trump en al menos un frente también compartido por muchos Evangélicos y la Conferencia de Obispos de los Estados Unidos: La importancia de la Comisión de los Estados Unidos sobre la Libertad Religiosa Internacional. Allí, las cristianas tienden a centrarse en la difícil situación de los cristianos sitiados y perseguidos en el extranjero, coincidiendo con las organizaciones seculares que también se centran en la persecución de personas de fe y ateos.

Según la Unión Humanista y Ética Internacional, 13 países consideran el ateísmo un delito capital punible con la muerte. Brescia dice: "Si Estados Unidos va a ser un campeón de la libertad religiosa en todo el mundo, debe estar listo para defender a las personas de todas las religiones como a los que no tienen ninguna".

Amy Couch, gerente de comunicaciones de la Asociación Humanista Americana, dijo que su organización quiere hablar con el presidente "sobre el esfuerzo en curso para derrocar las leyes sobre blasfemia en los países que las mantienen y sobre proteger a los nontheists a nivel mundial de motivaciones religiosas discriminadoras". Brescia dijo al respecto: "La verdadera libertad religiosa es un escudo que protege las creencias religiosas, no una espada que imponga esas creencias a los demás". Su temor, dijo, es que la Casa Blanca ha combinado la "libertad religiosa" con el "privilegio religioso".

Fuente: Cruxnow.com (07/08/17)