Los imanes y el terrorismo religioso

Los imanes o líderes de oraciones islamistas aparecen en la mira de las democracias europeas como uno de los factores que anidan los últimos atentados terroristas que han impactado a la comunidad internacional. Como los encargados de impartir la interpretación de la doctrina islámica, ejercen una fuerte influencia sobre los creyentes, y ofician los rituales religiosos lo que los valida sobre la comunidad en que ejercen su interpretación del Corán. Los atentados  en Europa han puesto la atención en estos líderes religiosos, ante la evidencia de que los hechos son protagonizados por personas que viven en los países que los han padecido. 

 “La realidad que vamos descubriendo es que no hay demasiados mecanismos establecidos para dificultar la llegada de este tipo de líderes religiosos… y pese a estar en contacto con jóvenes, no se les exige ni un simple certificado de antecedentes penales”, se lamenta ElPeriodico.com (22/08/17), en relación a lo que ocurre en España. 

El mismo medio, informaba ayer que las autoridades holandesas han prohibido a un imán salafista predicar durante los próximos seis meses al considerar que contribuye a la radicalización de los jóvenes, pero la medida ha sido criticada por varios grupos islámicos que la tildan de “caza de brujas” contra sus representantes religiosos.

“Debemos proteger nuestra libertad religiosa cuando vemos restricciones, pero esto no significa que haya carta blanca para que imanes y predicadores envenenen a nuestros jóvenes con el objetivo de atacar nuestra sociedad”, señaló Said Bouharrou, del Consejo de Mezquitas Marroquíes en Holanda, organismo que apoya la decisión del Gobierno holandés.

El Gobierno de Holanda impuso la prohibición al controvertido imán Fawaz Jneid, después de múltiples denuncias de las autoridades locales que consideran sus sermones radicales y de incitación al extremismo.

Jneid, nacido en el Líbano y con nacionalidad holandesa, ejerció como imán en Arabia Saudí y en Emiratos, y después de la Guerra del Golfo (1990-1991) tuvo que huir a Holanda por amenazas debido a su actitud antiestadounidense. En 2012 fue expulsado por la junta de mezquitas en Holanda después de conocerse que dirigió varias bodas ilegales, de hombres mayores con chicas menores de edad, en la mezquita de Al Sounah, en La Haya, y que pronunció sermones homófobos y radicales. Unas semanas antes del asesinato del cineasta holandés Theo van Gogh a manos de un islamista radical, en 2004, pidió su muerte en uno de sus sermones. A finales del pasado año, se instaló en La Haya y llevó a cabo ceremonias religiosas sin el permiso necesario del municipio.

La prohibición se tomó en base a una ley de Medidas Administrativas Temporales existente en Holanda, por la que es posible limitar la libertad de la persona que pone en peligro la seguridad nacional o que pretende unirse a grupos terroristas.

Said Bouharrou confirmó que Jneid tiene “ideas radicales y sermones muy intolerantes”, y recordó que “representa a una parte muy pequeña” de los musulmanes. “El problema es que nuestros hijos son vulnerables a sus sermones. El imán Fawaz también tiene conexiones con organizaciones radicales”, lamentó Bouharrou.

Según el ministro holandés de Seguridad, Stef Blok, este imán defiende “un mensaje intolerable” que contribuye a “la radicalización de los jóvenes”. Sin Embargo, esta prohibición fue considerada por algunos grupos islámicos como una violación de la Constitución holandesa y parte de una “caza de brujas del Estado a cualquier persona que tenga un punto de vista diferente al de la opinión pública”.

“Tal medida represiva contribuye a no seguir luchando por el mantenimiento o promoción de una sociedad armoniosa. Consideramos que apartar a una voz disidente a través de la ley es contraproducente”, afirmaron en una nota 24 diferentes grupos conservadores, como Al Fitrah (en La Haya) o El Tawheed (Amsterdam).