El secularismo en Quebec es un hecho histórico

Para Guy Caron, diputado de Quebec y candidato al liderazgo del NDP (New Democratic Party) hay que ser realistas: el debate actual sobre el secularismo está emocionalmente cargado, y es francamente poco conocido fuera de la provincia de Quebec. Sin embargo, como país, señala, Canadá tiene el deber de hacer esfuerzos sinceros para entender de dónde vienen muchos quebequenses. “No podemos lograr el Canadá justo e inclusivo que buscamos si simplemente cerramos los debates esenciales y calificamos a los quebequenses como racistas por tener una discusión sobre la neutralidad religiosa del estado”.

 “Mi abuela Alice me enseñó lo que significaba tener la influencia opresiva de la Iglesia Católica en todos los aspectos de su vida, incluyendo visitas anuales del sacerdote local, que la castigaría por su incapacidad de tener un hijo cada año. Yo, junto con muchos quebequenses progresistas, mantengo los principios de la revolución tranquila sobre la estricta separación entre la religión y el Estado”.

La Revolución Tranquila fue un período de intenso cambio socio-político y sociocultural en la provincia canadiense de Québec, caracterizada por la secularización efectiva de la sociedad y la creación de un estado proveedor. La Revolución Tranquila se refiere típicamente a los esfuerzos realizados por los gobiernos liberales de Jean Lesage (elegido en 1960) y Robert Bourassa (elegido en 1970), que la mayoría de los gobiernos provinciales han mantenido en una orientación basada en conceptos básicos desarrollados e implementados en esa época. “La noción de secularismo progresista en Quebec no es invención, es hecho histórico” afirma Caron.

“No hay duda de que los racistas y los islamófobos tratan de explotar la historia de Quebec para difundir su odio, pero, es un error suponer que cualquier quebequense apoye un racismo socialmente aceptable”, sostiene el diputado y agrega: “Sé que hay comunidades racistas en Quebec y en otras partes de Canadá, que no ven nada más que la perpetuación de la supremacía blanca. Permítanme ser claro: rechazo inequívocamente el racismo, la islamofobia y el fanatismo en todas sus formas. El Estado no debe dictar a los ciudadanos lo que pueden o no pueden usar”.

Caron revindicó la cuestión quebequense con el avance que se produjo en 2005, cuando la Sección Quebec del PND, propuso la Declaración de Sherbrooke. La Declaración reconoció el carácter nacional único de Quebec y afirmó la intención del NDP de respetar el derecho de Quebec a separarse de Canadá con una mayoría simple de votos. Un año más tarde, el partido adoptó la Declaración de Sherbrooke en su convención en la ciudad de Quebec.

Dice Caron que “la Declaración de Sherbrooke trata a los quebequenses con respeto. Si pretendemos reconocer a Quebec como una nación distinta dentro de Canadá, entonces debemos tratarla como tal”.

Frente a la existencia de expresiones racistas sustentadas en los fundamentos quebequenses, señaló. “Confío en que los quebequenses puedan aprovechar los valores progresistas de la Revolución Tranquila”

 

FUENTE: www.thestar.com (Toronto)