Servicio religioso se transforma en acto político

En un acto esencialmente político se convirtió el Te Deum Evangélico que se realiza en la llamada Catedral de Jotabeche. Un evento que estaba ganando cierto prestigio de tipo religioso, con las manifestaciones ayer producidas, ante la presencia de autoridades de gobierno encabezadas por la Presidenta de la República, con una expresión de agresivas conductas, ha terminado por poner en la estacada a los sectores religiosos más lúcidos de esa confesión que dan respaldo y legitimidad año a año a este evento, el que se viene repitiendo desde el tiempo de la dictadura.

 Ciertamente, lo que se advirtió fue la agresiva manifestación del neopentecostalismo, una terrenal y antitolerante manifestación religiosa, que ha ganado adeptos en países tales como Brasil y Nigeria. El neopentecostalismo se caracteriza por la búsqueda afanosa del poder, ya sea económico o político, y por sus ideas absolutas respecto de los temas que llaman “valóricos”, y que no son más que expresiones de intolerancia. Su desarrollo en Brasil ha sido exponencial, entre los sectores más pobres, ante la crisis del catolicismo, y han penetrado profundamente la política de ese país, además de desarrollar granes negocios sobre todo en las comunicaciones.

En declaraciones a Cooperativa.cl, el obispo Emiliano Soto, presidente de la Mesa Ampliada de Iglesias Evangélicas, aseguró que los ataques que sufrió la Presidenta Michelle Bachelet durante el Te Deum evangélico fueron un "aprovechamiento político".

Durante la ceremonia, Eduardo Durán, hijo del reconocido obispo del mismo nombre, candidato a diputado por Renovación Nacional (Chile Vamos), tomó la palabra para, en carácter de pastor, hacer histriónicas manifestaciones de alcance estrictamente político, ante las autoridades que habían sido invitadas a un oficio religioso.

Todos estos actos fueron calificados por el obispo Soto como un "aprovechamiento político y también un llamado a la instrumentalización de la Iglesia Evangélica la cual nosotros definitivamente no compartimos". "Acá hay gente que milita en partidos políticos que infiltró el programa de los evangélicos", añadió Soto, tal como lo reiteró en CNNChile, poco después de este medio día.

Sin duda el carácter de lo sucedido, es contrario a la Ley de Cultos vigente, aspecto que bien merece ser analizado, más aún cuando el gobierno ha comprometido importantes recursos en beneficio de la llamada Catedral evangélica, para su restauración y ampliación.

Observadores se preguntan cuál será el escenario que deberá enfrentar la Presidenta Bachelet, en el Te Deum Ecuménico en la Catedral Católica de Santiago, el próximo 18 de septiembre.

Sin embargo, queda por sobre todo la duda si estos eventos religiosos tienen sentido, si el Estado no tiene religión desde 1925.