Nacionalistas de Polonia acuden a identidad religiosa

Decenas de miles de nacionalistas polacos salieron el sábado 11 de noviembre a las calles de Varsovia, en la marcha anual que conmemora el día de la Independencia de Polonia, que en esta ocasión se organiza bajo el lema “Queremos a Dios”, según consigna ElPais.com. Es un mensaje nacionalista y ultraconservador que reivindica la importancia del catolicismo en la identidad europea. Medios locales estimaron que, en la manifestación organizada por grupos de extrema derecha, participaron más de 60.000 personas. 

 Recorrieron la capital polaca con banderas nacionales, bengalas y carteles en los que criticaron a la Unión Europea (UE), el avance del islamismo o la política de acogida de refugiados impulsada por Bruselas, a la que hasta ahora el Gobierno polaco no se ha adherido. La manifestación se ha convertido en una de las demostraciones más grandes de este tipo y coincide con un momento de tensión entre el gigante del Este y Bruselas, que ha dado el toque de atención un buen número de veces al Gobierno polaco por su deriva autoritaria.

Además de los clásicos “Dios, honor y patria” y “Gloria a los héroes”, dice ElPais.com también se escucharon lemas xenófobos: “Polonia pura, Polonia blanca”, “Largaos con los refugiados” o “A golpe de martillo, a golpe de hoz, acabemos con la gentuza roja”, este último, entendido como anticomunista y antirruso. Uno de los oradores que animaba la concentración afirmó que “la cultura cristiana es superior a la cultura islámica”.

El lema “Queremos a Dios” pretende, según los organizadores de la marcha, recordar que Polonia es el “bastión de la fe y la religiosidad” en Europa, así como reivindicar “el catolicismo frente al ateísmo impuesto desde Europa”, dijo el portavoz de la organización, Robert Bakiewicz. Para Bakiewicz es importante no olvidar que “la Iglesia y su lucha ha sido durante siglos la piedra angular y el fundamento de Europa”, y fundamental para evitar la islamización del continente.

Esta marcha anual, para conmemorar la independencia de Polonia (11 de noviembre de 1818), comenzó a hacerse en 2009 y ha ido creciendo hasta convertirse en un fenómeno social. En ediciones anteriores, en 2013 y 2014, la marcha culminó en enfrentamientos entre grupos nacionalistas y de extrema izquierda, con decenas de detenidos y disturbios hasta la madrugada.

Sin embargo, dice ElPais.com, desde la victoria del partido nacionalista-conservador Ley y Justicia, en el poder, la marcha de la Independencia se ha desarrollado sin sobresaltos, aunque como siempre bajo un fuerte dispositivo policial.