Manifestaciones contra Trump

TRUMP embajada protestas

La prensa europea informa hoy del primer manifestante palestino que muere baleado por soldados israelíes en medio de las manifestaciones que generó el reconocimiento unilateral de Jerusalén como capital de Israel, por parte de Donald Trump. Antes ya se había denunciado que a lo menos cien palestinos habían caído heridos en disturbios en la Cisjordania ocupada y en la Franja de Gaza, en lo que parece ser el inevitable inicio de una nueva espiral de violencia, justo al cumplirse 30 años del estallido de la primera intifada, literalmente “revuelta con piedras”, en la que jóvenes palestinos se rebelaron contra el ejército israelí en un conflicto que duraría casi  seis años, con el resultado de más de mil palestinos muertos, un cuarto de ellos menores de 17 años. La fecha coincide también con el 50 aniversario de la ocupación de Jerusalén en 1967, y su posterior anexión durante la guerra de los Seis Días, en la que fuerzas israelíes vencieron a las tropas de Egipto, Jordania y Siria, apoderándose de Cisjordania y del Este de Jerusalén, lo que deja en evidencia la elefantina diplomacia del presidente de EE UU.

 


La decisión de Trump parece haber descolocado a todos los líderes de Occidente, que no esperaban el repentino surgimiento de una nueva crisis en Oriente Medio. Hasta el presente, la comunidad internacional no había querido reconocer a Jerusalén como capital, tratándose de un asunto extraordinariamente sensible y clave para el proceso de paz.

En estas últimas jornadas se han extendido las manifestaciones en Ramala, la capital política palestina, en Belén, situada en la Cisjordania ocupada por Israel, y en distintas localidades de la franja de Gaza, territorio palestino que soporta el agobiante bloqueo israelí. Furiosos manifestantes han levantado barricadas, quemando banderas de ambos países enemigos y carteles con los retratos de Trump y del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. El movimiento islamista radical Hamás está incitando hoy a nuevas manifestaciones, después de la oración de los viernes, en tanto el ejército israelí traslada nuevos efectivos a la zona en conflicto.

Los palestinos se sienten traicionados en su reclamo sobre Jerusalén oriental como futura capital, petición que Washington por décadas les había asegurado que se resolvería en forma negociada. Ahora, la repentina decisión del presidente estadounidense ha destruido un consenso multilateral para mantener el statu quo​, generando un fuerte repudio en todo el mundo, desbaratando sin una razón fundamentada el delicado trabajo de muchos años para lograr un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos.