Dos noticias con disímil tratamiento en los medios de comunicación

congreso y papa

Gonzalo Herrera G.

El día de hoy nuestro país se verá alterado por dos hechos relevantes: el arribo del papa Francisco, en una visita de tres días que ha sido catalogada por sus organizadores como “pastoral”, y la inauguración del Congreso del Futuro, a desarrollarse entre hoy y el 21 de enero en Santiago y otras once regiones del país, con la presencia de más de 130 expositores, nacionales y extranjeros, científicos, intelectuales y cultores de diversas disciplinas artísticas, cuya larga trayectoria en la investigación y divulgación de la ciencia y el arte, nos permitirán comprender mejor qué somos en realidad los seres humanos.

No es la coincidencia en la fecha a lo que voy a referirme, sino a la cobertura que ambos eventos han recibido de parte de los principales medios de comunicación, manifestados en número de páginas de diarios y revistas, o en minutos de radio y televisión. En los últimos meses, la visita del jefe del Estado Vaticano ha llenado páginas completas de diarios, y muchas horas de análisis en los sets de TV. En contraposición, si se hiciera una encuesta respecto al grado de información de la comunidad nacional respecto a la realización de este Congreso y de sus ilustres participantes, el resultado sería desolador. ¿Cómo se informa la ciudadanía de acontecimientos como este, cuando los medios de comunicación están tan desproporcionadamente concentrados? Sólo por poner un ejemplo, el duopolio El Mercurio-La Tercera alcanza un índice de concentración del 98%. Y hay demasiada evidencia empírica en el mundo como para ignorar que tal concentración facilita la manipulación de las noticias, magnificando algunas en detrimento de las demás.

No hay duda que para los sectores conservadores es más importante promover la espectacularidad de los movimientos de Francisco en las regiones seleccionadas, las misas masivas y la cohorte de altos dignatarios eclesiásticos, la postal en primer plano de  los guiños del pontífice hacia los niños y gente sencilla, que recoger la explicación serena de hombres y mujeres que  hoy, en la cima de la investigación científica mundial, nos develan los últimos descubrimientos dentro de las más diversas  áreas teóricas, los que deberían transformarse dentro de poco en soluciones concretas para los grandes problemas que afligen a  la humanidad.

El discurso de Francisco renovará la orientación moral de la iglesia para que los hombres se mantengan obedientes a sus postulados, desconociendo todo pluralismo ético de la sociedad, como ha ocurrido por siglos y siglos. La ciencia no se arroga contenidos morales, pero el progreso científico se orienta casi siempre a favor de la humanidad.

La visita del papa será sin duda la gran noticia en estos días, sin embargo, su impacto no se prolongará más allá de una semana. Después sólo será una anécdota. El Congreso del Futuro, en cambio, actuará como una semilla en la mente alerta de más de 30.000 chilenos inscritos para participar en sus conferencias y debates, y otros cientos de miles que lo seguirán online, la mayoría jóvenes, todos comprometidos en la búsqueda del saber, de manera que el futuro se vea más cercano.