LOS LAMENTOS POR LA VISITA PAPAL

papa lamentoRedacción Iniciativa Laicista

El sitio de internet piensachile.com publicó un extenso artículo del destacado escritor y sociólogo Felipe Portales, titulado “Lamentable y reveladora visita papal”, en el que destaca la amargura que le  quedó a los católicos como recuerdo de la permanencia de Francisco en Chile.

Esto por el apoyo incondicional e incomprensible que el papa hizo al obispo de Osorno, Juan Barros, cuestionado por sus vínculos con el cura Karadima y denunciado como encubridor de delitos sexuales.

Aunque no puede atribuirse solo al caso del obispo Barros el descrédito y escasa afección que hoy tiene la iglesia católica en Chile, dado el extenso historial de abusos, violaciones y pedofilia que han caracterizado a algunas de sus figuras más relevantes, el divorcio entre Barros y la iglesia de Osorno sirve de muestra para constatar la ausencia total de sintonía entre las autoridades eclesiásticas y su feligresía.

En este sentido es esclarecedor el artículo de Felipe Portales, porque reseña no solo el historial de abusos, sino que hace hincapié en la política constante de encubrimiento que ha tenido la jerarquía católica para proteger a sus miembros consagrados.

El caso del Servicio Nacional de Menores, SENAME, ha calado hondo en el corazón de la ciudadanía, que ha constatado con horror los abusos sexuales, vejámenes, torturas y malos tratos de que han sido víctimas los niños que debían estar bajo la protección del Estado. Con el mismo horror, los católicos han conocido los testimonios de quienes en su niñez fueron víctimas de depredadores sexuales que ocultaban sus apetitos malsanos tras una sotana y el prestigio de ser hombres consagrados a la espiritualidad y a la fe.

Quizás no llame tanto la atención la existencia de delitos al interior de la iglesia, pero sí escandaliza la política permanente de encubrimiento que han tenido los obispos para protegerse entre sí y poner lejos de la mano de la justicia a sus sacerdotes pedófilos.

Definitivamente, para el Chile católico la visita del papa solo dejó un coro de lamentos.