La aplastante victoria de Putin y su alianza con la iglesia ortodoxa

putin

(Foto Alexey Nikolsky, AFP, diciembre 2017)

Por Sylvie Moulin

El pasado domingo, 18 de marzo, el presidente ruso Vladimir Putin marcó un éxito sin falla, aunque definido como poco transparente por numerosos órganos de prensa europeos, y está iniciado así su cuarto mandato.

La reelección de Putin fue marcada por una participación de más de 65% y una victoria final de más de 75% de los votos (el mejor resultado en sus 18 años de soberanía). Sin embargo, esa votación fue acusada de contar, como era de esperar, con fraudes e irregularidades sustanciales que todavía no se conocen claramente. La preocupación mayor concierne los resultados de Pavel Grudini, candidato comunista, y los de Vladímir Zhirinovski, candidato populista, los cuales, según el jefe del partido comunista Guennadi Ziugánov, fueron amplia y artificialmente reducidos.

Otro elemento que llamó la atención de la prensa internacional es el apoyo indiscutible que la Iglesia Ortodoxa ha aportado a Vladimir Putin, ¡presidente de un Estado constitucionalmente laico! Ya en diciembre pasado se subrayaba la importancia que Putin daba a sus relaciones con los ortodoxos rusos, cuando participó por primera vez en una asamblea de obispos del Patriarcado de Moscú. Por supuesto ese acto constituyó una manera de reforzar y también de ostentar aquellas relaciones, siendo la primera vez que un presidente ruso participaba en dicha asamblea, lo que fue destacado por el mismo patriarca como “evento histórico”.

 Preocupado por el deterioro de los valores tradicionales en numerosas partes del mundo y de la degradación de la sociedad que, según él, resulta de esto, Putin marcó con su participación en esta asamblea un nuevo eslabón en los lazos entre la iglesia y el gobierno ruso. Entre otras cosas, bajo su presidencia, la iglesia ortodoxa recuperó monasterios de los cuales se había apoderado el país en la época comunista, se introdujeron cursos de iniciación religiosa en los establecimientos escolares y se adoptó una ley castigando con cárcel las “ofensas a los sentimientos de los creyentes”.

Al mismo tiempo, el patriarca Kirill no perdió oportunidad de expresar su apoyo al gobierno de Putin, tanto por la anexión de Crimea a Rusia en 2014, como por la intervención armada rusa en Siria, para mencionar sólo algunas de las acciones más notables. La iglesia y el presidente coinciden además en lo que ambos definen como “la defensa de los valores tradicionales”, y en la condena de “la decadencia moral del Occidente”.

Se supone que con esta nueva elección en Rusia continuará con más fuerza la expresión de los intereses comunes entre iglesia y Estado, sin que éste último obedezca a todas las solicitudes de los ortodoxos (por ejemplo, Putin se negó a prohibir el aborto). Hay que recordar que más de los dos tercios de los rusos son ortodoxos, aunque no todos practicantes, pero la relación estrecha entre la iglesia y el poder político no deja de preocupar a muchos ciudadanos.

Frente al holgado triunfo de Putin con este apoyo religioso, la opinión europea se ha mostrado moderada aunque, en algunos casos, francamente preocupada.  Poco después de los primeros resultados, el profesor de ciencias políticas Cyrille Bret declaraba por ejemplo que la iglesia ortodoxa servía claramente como “palanca de influencia” a la  “estrategia de división de Europa” que animaba a Putin. En cuanto a Emmanuel Macron, dirigió a Putin “felicitaciones en forma de advertencia”, lo que no deja de sorprender. Macron ya había boicoteado el estand de Rusia en el último Salón del Libro a consecuencia de la degradación de las relaciones rusas con Occidente.

¿Victoria aplastante de Putin? Sin lugar a dudas. Pero los observadores ya están pronosticando que el presidente ruso, tanto en el escenario internacional como en la política interior, y sobre todo en la economía de su país, pronto podría comenzar a perder su esplendor…

Fuentes:

  • Entrevista de Cyrille Bret, maestro de conferencia en Scienes Po Paris, publicada el 18 de marzo 2018 en www.franceinfo.fr
  • Reportaje de Nicolas Miletitch, Agence France-Presse Moscou, publicado el 1 de diciembre 2017 en www.lapresse.ca
  • Reportaje de Ludovic Marin, publicado el 19 de marzo en www.leparisien.fr
  • Reportaje de Pilar Bonet, publicado el 19 de marzo en www.elpais.com