CATOLICISMO Y MASONERÍA EN BRASIL

Obispo de Crato en el templo masónico

Por Manuel Romo

Una encuesta de Datafolha, realizada en 2016, demostró que los católicos en Brasil bajaron, cuantitativamente, del 60 al 50% en el universo de los creyentes brasileños.

Es un dato importante para un país con tanta actividad espiritual, donde hay un lugar para todas las variantes del cristianismo, el budismo, la santería, el espiritismo e infinidad de otras prácticas devocionales.

En este mundo tan diverso, también ocupa un destacado sitio la Masonería, institución en la que tienen cabida creyentes y no creyentes, y que ha sido tradicionalmente atacada por la iglesia católica, desde el siglo XVIII.

Sin embargo, estos ataques parecen haber cesado y, aparentemente, se estaría produciendo un punto de encuentro, en busca de alianzas para el bien común.

El obispo de Crato, en Cariri, Gilberto Pastana, aceptó la invitación de la Logia “Evolución del Nordeste”, de Juazeiro del Norte, para dar una conferencia sobre la fraternidad y la superación de la violencia, durante una tenida masónica, en un templo de la Orden en la localidad.

Aunque la Masonería debería estar más allá de las disputas teológicas, la visita episcopal ha sido bien recibida por quienes aspiran a que la iglesia levante la prohibición que pesa sobre su grey desde hace tres siglos, buscando que los masones católicos no deban seguir sobrellevando su actividad masónica en la clandestinidad.

Para los creyentes, esto sería un paso de importancia; para la Iglesia Católica, que experimenta una progresiva decadencia en el mundo, podría ser fundamental.