Fabricio Alvarado vuelve a atacar el Estado laico

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Por Sylvie Moulin

Cuando parecía calmado el torbellino provocado en Costa Rica por el excandidato presidencial Fabricio Alvarado, y una vez que hubo “deseado lo mejor” al nuevo gabinete multipartidario y “ético” presentado por el presidente electo Carlos Alvarado, el pastor evangélico volvió al ataque, reprobando algunos nombramientos específicos.

Fabricio se enfureció esencialmente por la designación, en el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, también conocido como el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), de Patricia Mora Castellanos, socióloga, profesora universitaria y destacada diputada por Frente Amplio, y del actual Alcalde de Curridabat, Edgar Mora Altamirano, en el Ministerio de Educación Pública (MEP).

Declaró al respecto el predicador:

“Queda demostrado, eso sí, cuál es la agenda que promueve el PAC, la esencia de lo que siempre ha sido y no ha dejado de ser el partido del gobierno, al colocar a Patricia Mora del Frente Amplio y promotora del aborto y de la ideología de género, como presidenta del INAMU y como Ministro de Educación, a un señor de la misma línea “progre” del PAC. Es decir, las actuales guías sexuales tienen su escudero: Edgar Mora”.

Estas protestas no eran tan asombrosas, y tintineaban como el eco de las que habíamos escuchado en la boca de Fabricio durante toda la campaña electoral. Pero su tono se puso más preocupante cuando añadió:

“Confirmamos lo que siempre hemos dicho: de cara al próximo 1° de mayo, jamás podremos respaldar al PAC, no podemos legitimar un gobierno corrupto, irresponsable, pisoteador de la libertad religiosa, impulsor del Estado laico, promotor de la muerte y destructor de la familia”.

Esto sonó como declaración de guerra. Fabricio Alvarado anunció entonces que veía los 4 años por venir como muy exigentes para los diputados de Restauración Nacional (14 de un total de 57 en la asamblea), que tendrían que afanarse “en la defensa de la libertad religiosa, de la vida y la familia, y en la del derecho de los padres por educar a sus hijos en sus principios y valores”.

Y como estamos en una época en que las figuras más destacadas de la política internacional llevan sus debates por las redes sociales, el cantante enojado bajó el tono y aclaró su posición el viernes en la mañana en Facebook, diciendo que los dos nombramientos que había atacado correspondían a

“dos carteras desde las que el actual gobierno PAC golpeó las sensibilidades de muchos costarricenses y de muchas familias, y dudo que quienes las dirigirán sean las personas idóneas para encontrar esos equilibrios que el mismo presidente electo, en campaña, reconoció que se necesitan”.

Algo, o alguien, lo habrá incentivado a suavizar sus vociferaciones, a punto de llegar a reconocer otros nombramientos como “buenas señales”. Quizás no le quedaba otra opción, para poder seguir expresándose sin ganarse la ira de muchos, sobre todo en un momento en que “el estado laico” es un tema tan sensible, y que tantos costarricenses lo están firmemente defendiendo. (ver nuestra columna del 28 de enero).