Escándalo en Linares

Por Eduardo Quiroz

En la VII región de Chile, particularmente en la localidad de Linares, las aguas de la diócesis no han estado tranquilas, tras dos nuevos casos de abuso sexual. El primero de parte de Ramón Iturra denunciado por el. ahora ex acólito, Cristian Alcaìno, cuando tenìa la edad de 11 años. El segundo de parte de Germán Cáceres, quien también acaba de ser suspendido de sus funciones mientras dura el “proceso canónico”. Ambos han causado gran revuelo en la zona.

Durante las últimas horas el obispo Tomislav Koljatic se refirió, a través de dos comunicados disponibles en el web de la organización religiosa http://noticias.iglesia.cl/, en los que se indica la situación de ambos sacerdotes.

El caso de Iturra es el que más llama la atención pues data del año 1989 y la denuncia se había realizado hace más de un año, sin embargo, la víctima del abuso al ver que el proceso demoraba más de lo normal se volvió a quejar, ante lo cual la cúpula de dicho credo, desde Roma, estableció que había verosimilitud en la denuncia y solicitó, además, ampliar la investigación a otras dependencias donde el sacerdote se pudo haber desempeñado. A lo anterior, se agrega una nueva medida cautelar que es ‘la prohibición de ejercer públicamente el ministerio sacerdotal, hasta la sentencia definitiva”. De entregarlo a la justicia civil, por supuesto, nada, pese a que, con la ley actual, el delito estaría prescrito, lo cual da más peso aún a la imprescriptibilidad del delito de abuso sexual que se está discutiendo en el congreso.  

El caso de Cáceres, quien está asignado en zonas rurales como la localidad de Melozal, en la comuna de San Javier, el comunicado del mismo sitio mencionado arriba, indica que Koljatic, obispo de la zona, acogió una denuncia de abuso sexual e inició la investigación inmediata, nuevamente, sin participación de profesionales de investigación, PDI o similar. El juez y el procedimiento en manos de la misma institución que el acusado. Curioso, por decirlo de alguna manera. Al igual que en el caso de Iturra, se establecieron las medidas cautelares, que son: restricción del ejercicio público del Ministerio Sacerdotal mientras dure la investigación y se obtenga el dictamen de la Congregación y obligación de permanecer en las casas parroquiales de la zona.

Tanto este como otros, no pocos, casos de abuso sexual en la historia del dogma cristiano, en su versión católica en Chile, sugieren que el poder ejecutivo y el legislativo transformen lo antes posible en ley el proyecto sobre imprescriptibilidad, confeccionado hace más de 8 años y reenviado con suma urgencia por el actual mandatario hace unas semanas.