Un primatólogo distinguido

DE WAAL

Redacción Iniciativa Laicista

Los galardones a los científicos suman y siguen este mes. Esta vez el premiado ha sido el primatólogo holandés Frans de Waal, quién ha recibido en Barcelona hace unos días (el 11 de junio) el Premi Nat de divulgación de las ciencias naturales. Concedido por primera vez por el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona (Nat), con motivo de su 140º aniversario, el galardón le fue entregado por la alcaldesa Ada Colau.

Con más de 40 años de estudios sobre los primates, De Waal tiene mucho que enseñarnos sobre nuestro propio comportamiento y las maneras en que debemos relacionarnos con los demás. Asegura que debemos respetar a las demás especies animales, dejando de lado nuestra actitud antropocéntrica. Al fin y al cabo, somos animales también.

“Tenemos que pensar más en los humanos como animales y menos como ángeles”, plantea este hombre de ciencia.

Sobre nuestra conducta moral, su tesis –a partir de una extensa trayectoria observando primates, en especial nuestros parientes más cercanos: chimpancés y bonobos– es que no obedece a una imposición divina o a una decisión filosófica, sino que la traemos de manera innata en nuestra programación genética a partir de nuestra historia evolutiva. Y, por ello –ya que esta es una historia compartida–no es una innovación puramente humana. Es parte del “paquete social” que también puede encontrarse en otros animales como los simios. Los dos pilares de la moral: reciprocidad y justicia, por una parte, y empatía y compasión, por otra, están presentes en el comportamiento social de los bonobos o chimpancés pigmeos. Por tanto, es dable pensar que la moralidad ya impregnaba las relaciones entre nuestros antepasados hace decenas de miles de años y que su aparición es bastante más anterior que el surgimiento de las religiones (las que solamente tienen muy pocos miles de años de existencia). Estas provocadoras aseveraciones han intranquilizado, por cierto, a más de un teólogo.

De Waal ha sido galardonado –según el jurado– “por la nueva mirada que ofrece del comportamiento animal al establecer un paralelismo entre la conducta de los primates y la de los seres humanos en aspectos como la política, la empatía, la moralidad y la justicia”.