Lo que se comenta poco de las elecciones en Colombia

Redacción Iniciativa Laicista

En este domingo 17 de junio, perdió Alemania frente a México, y la derecha dura volvió al poder en Colombia. Algunos incluso echaron al primero la culpa por el segundo… El hecho es que las elecciones presidenciales en Colombia fueron un gran estreno: nunca un candidato de izquierda había pasado la barra de la primera vuelta, hablando con entusiasmo de redistribución de las tierras, del medio ambiente y de los derechos de las minorías sexuales. Pero Gustavo Petro, parlamentario ex miembro de la guerrilla urbana y alcalde de Bogotá, era considerado como autoritario en la gestión de la capital, quizás esto le costó la victoria.

Y así quedó presidente Ivan Duque, con promesas de bajar los impuestos, atraer a los inversionistas extranjeros y prohibir a los dirigentes guerrilleros desmovilizados de entrar en el Congreso. Lo que se comentó muy poco, aunque fuera un tema alarmante, es el apoyo casi incondicional que Duque recibió de las iglesias, desde una secta radical cercana al Opus Dei hasta un partido de pastores ultraconservadores llamado Justa Libres y grupos evangelistas. Además, Duque está en contra del aborto bajo cualquier condición, de la unión homosexual y de la eutanasia, y a favor de las clases de religión y de la criminalización de cualquier consumo de droga. Algunos lo acusan incluso de ser una “marioneta” manipulado por los cerebros fuertes de su partido, sin iniciativa propia. Bastante preocupante el retrato global. Quizás algunos se van a arrepentir de haberse quedado frente a sus pantallas a ver el fútbol en vez de ir a votar…