Trump y los intereses religiosos

La elección de Donald Trump no ha estado exenta del papel desempeñado por los intereses religiosos que pululan en la política norteamericana. Es parte de una tradición instaurada desde Reagan en adelante, que el Partido Republicano sea el que convoque la mayor cantidad de apoyo de los líderes religiosos de las distintas confesiones existentes en el país.

 

 

El factor religioso cobró especial importancia en EE.UU., desde los años 70, cuando aparecieron las demandas por el aborto, la eutanasia y el matrimonio de parejas del mismo sexo, producto de los cambios culturales provocados en esos años. La sentencia Roe vs. Wade en el año 1973, que permitió el aborto en el primer trimestre y la posterior ley que lo reguló a nivel federal, desataron el rechazo de millones de protestantes y católicos.

La candidatura de Ronald Reagan y la revolución conservadora que personificó, permitió que ese malestar fuera canalizado por el Partido Republicano, siendo las comunidades religiosas uno de los apoyos más importantes que tuvo aquel para ser elegido y reelegido.

Ello fue repetido por los dos Busch y en la campaña de Trump se ha hizo presente de diferentes maneras. Por ejemplo, cuando se ventilaron los escándalos relacionados con la vida privada de Trump, líderes de comunidades religiosas de todo el país, salieron a defenderlos y un pastor diría el semanario “The Economist”: “Todos somos pecadores”.

En la reciente campaña para las elecciones ganadas por Trump, existió un factor que ha logró unir nuevamente a miles de cristianos de distintas denominaciones: el matrimonio de parejas del mismo sexo, sobre todo a partir del 26 de junio de 2015, cuando la Suprema Corte de los Estados Unidos aprobó el matrimonio igualitario en la sentencia del caso Obergefell vs. Hodges, lo cual generó rechazo en muchos grupos religiosos.

Donald Trump aprovechó esta situación y uno de los temas que incluyó en su agenda fue el rechazo a ese dictamen. Al terminar su campaña, dijo en su último discurso como candidato: “Imaginaos solamente lo que nuestro país podría lograr si empezamos a trabajar juntos como un solo pueblo, bajo un solo Dios, saludando a la bandera americana”.