La libertad de credo y de pensamiento a la baja

LIBERTAD REL

Redacción Iniciativa Laicista

Así lo estableció el Informe bianual de Libertad Religiosa en el Mundo, por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada. El informe sostiene que el número de países donde no se respeta el derecho a la libertad de religión va creciendo, estimándose en un 61% de la población mundial que vive en naciones donde esta situación es cada vez más ostensible.

El análisis establece que el estado de la salud de la libertad religiosa debe ser separado en aquellos países donde se discrimina a causa de la fe y los que persiguen hasta la muerte a aquellas personas que piensan distinto. De los casi 200 países estudiados, en 38 de éstos (casi un 20%) se generan graves violaciones a los Derechos Humanos y de libertad religiosa por este motivo. Según el estudio, en 21 naciones se sufre persecución, en 17 se discrimina, y en 18 la situación es aún más grave. Sobre estos últimos, Brunei, Birmania, China, India, Indonesia, Libia, Maldivas, Turquía, Yemen, Mauritania, Níger Paquistán, Somalia, Kazajistán, Kirguistán, Irán, Rusia y Tayikistán.

«En estos dos últimos se ha producido un desprecio cada vez más mayor a este derecho fundamental. Por eso queremos lanzar una voz de alarma. Todos sabemos que la vulneración de la libertad religiosa es algo muy grave porque es el barómetro de otros muchos derechos fundamentales», declaró Javier Mendez Ros, director de Ayuda a la Iglesia Necesitada. Durante la presentación de este informe se comentó que detrás de las causas de esta situación yacen, por ejemplo, el radicalismo islámico, estados autoritarios, el surgimiento de populismos y nacionalismos extremos, siendo los regímenes autoritarios la mayor amenaza para la libertad religiosa individual, ya que afectan directamente a 1.700 millones de personas; los nacionalismos exaltados, inciden en restricciones religiosas para unos 1470 millones de personas. En suma, más de 3 mil millones de seres humanos con su libertad de culto coartada, especialmente en países como China, India, Corea del Norte, Birmania, Vietnam o Kirguistán.

China, Rusia e India harían otro tanto. En el caso de esta última nación, el informe sostiene que la situación ha empeorado, por cuanto los actos de violencia religiosa se han incrementado notablemente, registrándose, en 2017, 736 ataques a cristianos, versus 358 en 2016. Paradójico hasta cierto punto si se considera que India es el segundo país más poblado del mundo, con una economía que crece su ritmo de manera potente.

«Las minorías religiosas son percibidas por grupos extremistas y por el propio gobierno como una amenaza a la integridad del estado, acusándolas de actuar contra el Estado y promover valores contrarios a la llamada cultura nacional. Estas reivindicaciones indican una mentalidad nacionalista que identifica la nación Estado exclusivamente con el hinduismo», sentencia el estudio

Mención aparte para el extremismo islámico. Se estima que alrededor de 1.337 millones de personas en esa región del mundo ven vulnerados sus derechos a causa las restricciones a la libertad de credo y de pensamiento en 22 países del orbe.

Con todo, la situación se ve mejor en otros lugares de esa misma zona del planeta. Países como Irak y Siria han propiciado el acceso de minorías religiosas a sus lugares de origen tras las derrotas militares de grupos extremistas como Daesh y otros. Se estima que en septiembre de este año, la mitad de los cristianos de ese lugar (un 45%) pudieron volver a hasta su tierra, luego de sufrir los horrores de la guerra y la muerte desde 2014. El islamismo exaltado constituye una amenaza cierta para naciones de África como Nigeria, Somalia y Madagascar.

En Europa se ha dado un fenómeno particular y que se ha bautizado como «terrorismo de vecindario», ya que muchos de los atacantes que perpetraron hechos de terror vivían a pocas cuadras del lugar de los hechos. Asimismo, el estudio asevera que el Cristianismo es el credo más atacado por estas persecuciones, afectando a unos 327 millones de personas que profesan esta confesión.