Los pesebres en la polémica francesa

¿Es propio de que los edificios públicos sean adornados con pesebres navideños? La pregunta podría parecer a muchos chilenos como formulada en  el ámbito de los absurdos. Sin embargo, como en muchos aspectos relativos a la laicidad, Francia ha sido escenario de un debate al respecto, en años recientes.

En 2014 un tribunal de Nantes ordenó al Consejo General del Departamento de Vendée, a retirar el pesebre que se había instalado en el hall de acceso a  esa sede pública.  El tribunal sustentó su decisión en la ley de 1905, que estableció la separación de la Iglesia y el Estado, lo que prohíbe los emblemas religiosos en los espacios públicos, luego que la Federación del Libre Pensamiento francesa presentara denuncia por la instalación de pesebres en Vendée  y Hërault. El prefecto de Bézier, en tanto ordenó al alcalde que fuera retirado de la alcaldía.

 

En aquellas situaciones se provocó un debate en la sociedad francesa, donde algunos han señalado que el principio de laicidad que establece la ley “no debe matar la cultura francesa, las raíces culturales del país y sus tradiciones”. Un dirigente socialista pidió cierta tolerancia. Algunos sectores conservadores han señalado la importancia de defender y mantener una “Francia católica”.

 El Observatorio de la Laicidad, que aconseja al primer ministro, cuestionó que las autoridades de la Vendée hayan esgrimido en sus argumentos el “sentido cristiano” del pesebre. “¿Hubiera tenido la misma actitud hacia el islam?”, se preguntó entonces Nicolas Cadène, relator general del organismo, teniendo en cuenta que actualmente el islamismo es la segunda religión del país.

Esta semana, el Consejo de Estado, la mayor jurisdicción administrativa francesa, dictaminó que un pesebre puede ser instalado "si la iniciativa presenta un carácter cultural, artístico o festivo". Reconoce que el pesebre "tiene muchos significados: presenta un carácter religioso pero es también un elemento decorativo que acompaña las fiestas de fin de año, como un pino o guirnaldas". Por lo tanto para el Consejo de Estado la instalación de un pesebre navideño no debe significar "una preferencia religiosa".

En tanto, para la Federación del Libre Pensamiento, el Consejo de Estado recordó y reafirmó la plena vigencia de la ley de 1905 y que la presencia de signos religiosos en los edificios públicos es ilegal. La FLP ha señalado que es necesario distinguir los edificios de la República y de Servicios Públicos del "espacio público", lo que fue validado por el más alto tribunal administrativo, agregando que, incluso en el espacio público, no puede haber cunas religiosas.El dictamen, resaltó, se pronunció sobre los méritos y de manera útil recordó la ley, lo que, sin duda, es un verdadero punto de apoyo para defender la ley de 9 de diciembre de 1905 sobre la separación de iglesia y estado.

 

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