Crece el número de ateos en un escenario de impulso al Islam

ateismo en turquiaSegún expertos, el hecho se produce en medio de las políticas teocráticas que impulsa el gobierno de Ankara.

De acuerdo a los datos recolectados por la encuestadora Konda, el número de turcos que se identifican como ateos se triplicó en los últimos 10 años, al tiempo que el número de personas que se declararon musulmanes se redujó de un 55% a un 51%.

Los datos contrastan con los números que maneja el ente regulador de los credos en Turquía, DIYANET, quienes afirman en un estudio de 2014 que el 99% de la población otomana se declara musulmana. Los resultados de Konda y los datos de DIYANET propiciaron un acalorado debate en el país asiático.

Los datos no necesariamente deben ser excluyentes. Para el teólogo Cemil Kilic, esto radica en que muchas personas que se declaran como musulmanes lo serían en un sentido cultural y sociológico, pragmático, si se quiere; a diferencia de aquellos –la minoría- que practican el Islam en un sentido más espiritual. Según el experto, "Juzgar si una persona es religiosa también debe basarse en si él o ella se suscribe a ciertos valores éticos y humanitarios". Ser fiel a la fe, dice Kilic, es mucho más que vestirse a la usanza o practicar los rituales que prescribe la religión o la creencia.

Kilic ahonda en la relación entre Iglesia y Estado en Turquía, respecto a la cual afirma que hay una relación muy estrecha entre ambas. "Las oraciones regulares se han convertido en una forma de señalar la obediencia hacia el liderazgo político", dijo, añadiendo que "las oraciones en las mezquitas reflejan cada vez más la visión política del mundo de los que están en el poder".

Ahmet Balyemez, un experto en informática turco, se declaró ateo hace más de 10 años. Belyemez afirma que en su país hay coerción religiosa. "La gente se pregunta: ¿Es este el verdadero islam? Cuando observamos la política de nuestros líderes, podemos ver que están tratando de emular la primera era del islam. Entonces, lo que estamos experimentando actualmente es el islam en su forma original", comentó.

Al respecto Kilic comentó que, a diferencia de lo que muchos pueden pensar, la no adhesión a algún credo, filosofía o religión en modo alguno implican falta de sentido moral. "Algunos ateos son más éticos y conscientes que muchos musulmanes", apuntó.

Durante los más de 15 años que ha estado Erdogan en el poder –primero como primer ministro y ahora como presidente- la utilización del islam como justificativo para implementar algunas políticas, probablemente ha hecho que las personas se desencanten tanto del gobierno como del Islam. "La gente rechaza la interpretación predominante del islam, las sectas, las comunidades religiosas, la dirección de asuntos religiosos y los que están en el poder", afirmó. "Ellos no quieren este tipo de religión y esta forma oficial de devoción". Esto, según el teólogo, podría ayudar a explicar por qué tantos turcos ahora se identifican como ateos.

Del mismo modo, para Selin Özkohen, director de Ateizm Dernegi, la principal asociación de ateos de Turquía, el presidente Erdogan y su anhelo de generar una camada de musulmanes devotos fracasó. "Las sectas y comunidades religiosas se han desacreditado a sí mismas", dijo. "Siempre hemos dicho que el Estado no debe ser gobernado por comunidades religiosas, ya que esto lleva a las personas a cuestionar su fe y convertirse en ateos humanistas".