La educacion sexual para niños en Quebec genera polémica en sectores conservadores canadienses

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Redacción Iniciativa Laicista

Un clérigo y un médico confeccionan un protocolo alternativo al que entrega el Ministerio de Educación de ese país al considerar que se entrega a muy temprana edad.

Desde septiembre del año pasado, el programa de Educación Sexual se imparte nuevamente en los niveles Preescolar, Primaria y Secundaria. De acuerdo a las autoridades, dicho programa consta de contenidos que son fundamentales para el aprendizaje de los menores, recalcando que es un trabajo realizado por años por parte de un grupo de expertos. No obstante lo anterior, la medida ha suscitado reparos en ciertos sectores de la comunidad de Quebec, pese a que desde el Ministerio de Educación sostienen que cerca del 85% de los apoderados defiende y apoya el plan.

Algunos padres de estos niños sostienen que la medida adoptada por las autoridades atentaría contra ciertos valores y principios religiosos, afirmando que los contenidos que se quieren impartir no son adecuados para menores de edad. De hecho, el año pasado hicieron circular una solicitud vía web pidiendo que el ministerio saque esta clase de contenidos para los niños de niveles básico y prebasico. Dicha solicitud obtuvo 414 firmas de padres y apoderados, lo que bastó para que un médico y un sacerdote trabajaran en la redacción de una guía para estos 414 padres.

El texto Reflexiones para fomentar el diálogo entre padres e hijos sobre el programa de educación sexual del Ministerio de Educación de Quebec, redactado por  Raouf Ayas, médico cardiólogo, Robert Gendreau, director del servicio de pastoral litúrgica del Arzobispado de Montreal, ha causado revuelo en todo Quebec y, por cierto, en las autoridades del Ministerio de Educación local. La guía está enfocada en la enseñanza y el aprendizaje para niños de entre 5 y 8 años, edades donde se han dado el mayor números de críticas por parte de los padres. “El Gobierno impone contenidos sobre la sexualidad a edad muy temprana, además de que contraviene los valores católicos”, comentan los autores al inicio del escrito.

En el documento oficial del ministerio, los contenidos que se abordan son, por ejemplo, las partes del cuerpo, la noción de respeto y consentimiento, el embarazo y el parto y, de igual forma, los distintos modelos de familia (heterosexual, monoparental, parejas del mismo sexo, adopciones); en el redactado por el médico y el cura estos temas están, aunque vienen acompañados por una serie de reflexiones para, según los autores, adecuarlo a los valores cristianos.

Ayas y Gendreau instan a los apoderados a “no forzar el pudor natural de los hijos”, además de buscar posponer estos temas. “El niño a esas edades está en un periodo de inocencia. Inundándolo con información sobre la sexualidad que no necesita difícilmente hará que los resultados deseados se alcancen”, manifestó Ayas al ser consultado en un medio de televisión local.

Ayas fue más allá y manifestó que aquellos padres que no estuvieran de acuerdo con los planteamientos de la guía propuesta por el Ministerio de Educación, pueden solicitar a las instituciones educativas retirar a los alumnos y entregar los contenidos ellos mismos. Al respecto, un delegado del Ministerio de Educación de Quebec, Bryan Saint-Louis, manifestó a un medio de prensa que “Es posible una exención, pero bajo criterios muy específicos. Por ejemplo, dicha excepción sería posible si un niño fue víctima de abusos sexuales. De otra manera no sería posible lo que piden los padres y los autores del texto”, detalló.