Nueva política confesionalista

Después de conocerse los aportes que hará el gobierno a un segmento de los evangélicos, para ampliar la capacidad de la catedral Evangélica Pentecostal de Alameda con Jotabeche, en Santiago,  Eduardo Durán, hijo del líder de esa comunidad religiosa, ha planteado la decisión de los sectores vinculados a esa rama protestante, de presentar candidatos confesionales evangélicos en las próximas elecciones parlamentarias, de la mano de un movimiento político llamado “Chile para Cristo”.

Reclamando una identidad más cercana a sectores políticos conservadores, en un reportaje que hizo el diario La Tercera en torno a esos propósitos (13/11/16), Durán se jactó de las posibilidades que el 18% de protestantes en Chile permitan consolidar una fuerza política gravitante. Señaló que la elección del nuevo Alcalde de Talcahuano, evangélico pentecostal que pertenece a la UDI, se debe al sufragio de los grupos evangélicos bajo su liderazgo. Lo propio ocurrió, dijo, con el nuevo alcalde de Calama, que también perteneciente a ese grupo religioso.

Dentro de las aspiraciones de esa voluntad confesional de incursión política, está sacar cinco o seis parlamentarios representativos de Chile para Cristo, en las elecciones del próximo año.

 

El estímulo de la situación brasileña, con un parlamento con alta presencia de las iglesias evangélicas, no deja de ser un aliciente para estos evangélicos pentecostales, que tienen una enorme capacidad de organización, y que cuentan con apoyos impensados para robustecer sus opciones, incluso dentro del actual gobierno, a pesar de que sus dados están tirados en la futura incursión política de la mano de los sectores más conservadores del país.

Todo indica que hay una perspectiva de confesionalización de la política, a la cual autoridades políticas del país están ayudando a consolidar, en ánimos de ideas de igualdad mal entendida, y que a la larga, pueden traer los mismos efectos sectarios que han caracterizado procesos similares en otros países del mundo, puesto que no se trata del mismo protestantismo racional y humanista que se expresó históricamente en Europa, sino que expresa una adhesión religiosa muy elemental y con fuertes alcances dogmáticos, muy funcional para quienes promueven el conservadurismo y la imposición de opciones morales totalizantes.