Pantalones laicos

Eduardo Quiroz S.

A lo anacrónico e inapropiado del acto Te Deum  – considerando que no tienen relación alguna Estado y creencias religiosas –   tenemos que agregar lo acaecido en el último de parte de las iglesias evangélicas, como causales directas para algo que debió venir hace tiempo. No más participaciones de autoridades de Estado en ceremonias de credos con estatus de oficiales. Además de pasar a llevar el resto de las creencias y no creencias, igual de respetables, se violan los principios de un Estado laicista y su deber ser y se expone un mandatario de cualquier signo a faltas de respeto como las vividas por nuestra Presidenta.

Los evangélicos del polémico evento producido en la Catedral Evangélic,a han olvidado que vivimos en una sociedad laica, es decir, donde las creencias y ritos de fe deben realizarse en privado, en lugares de culto y hogares de los creyentes, pero que en el espacio público lo que deben imperar son los argumentos basados en la razón.  Quisieran, al parecer, emular a los fundamentalistas islámicos para quienes el mejor régimen político es la teocracia.

 Chile es uno de los seis países en el mundo que mezclan un acto de República con uno de creencias; los demás son Bélgica, Haití, Guatemala, Perú y Argentina. El resto de las naciones solo tiene actos propios de una República para una fecha de independencia.

La religión es un derecho de cada cual, pero no un deber de nadie, como señala el filósofo Fernando Savater.  No se puede imponer un credo a todos los ciudadanos de la nación, ni los creyentes pueden ofender gratuitamente a las autoridades porque no legislen de acuerdo a sus dogmas.  Ya es hora de que el Estado chileno se ponga los "pantalones laicos".