Imagine

Coral Bravo

ElPlural.com 14/09/17 (fragmento)

Me pongo a escuchar 'Imagine' y me viene a la mente una idea inspirada en la preciosa metáfora que utilizó Pilar Miró en el título de su magnífica película de 1981 'John Lennon que estás en los cielos'; porque Lennon es un paradigma y un referente para muchos, y me incluyo, tanto en el plano musical como en el político y, sobre todo, en el plano humano.

Pacifista, humanista y gran defensor de los Derechos Humanos, acabó utilizando su música y sus canciones como una herramienta para transmitir al mundo sus ideas sobre paz, sobre amor, sobre respeto y sobre un mundo justo. John Lennon era, lógicamente pues, un hombre ateo, es decir, pacifista, solidario y librepensador.

Imagine es una canción atea. Es un himno dedicado a la libertad, a la paz, a la solidaridad y al amor. Al exbeatle le quedaban esperanzas de un mundo mejor, y escribió esta canción para compartir ese ideal supremo con el mundo, poco antes de ser asesinado, curiosamente, por un demente, un fanático religioso. “Imagina que no hay cielo ni hay infierno (….) nada por lo que matar o morir, ni tampoco religión. Imagina a todo el mundo viviendo la vida en paz...” dice la canción.

 Sin embargo, hay algunos que no dejan de denigrar y combatir el ateísmo, como durante muchos siglos. Y no emplean argumentos racionales ni demostrables, sino que, al contrario, vierten acusaciones y generalizaciones que nada tienen que ver con la realidad, a sabiendas de que hay mucha gente acrítica que no se pone a comprobar lo que llega a sus oídos. 

El caso es que, una vez más, el obispo de San Sebastián ha hecho unas declaraciones en su calidad de líder católico que nos deja realmente alucinados y convencidos de la intención artera y manipuladora de algunas consignas y de muchas palabras.

Ha difundido una carta en la que, a modo de comentario del reciente antentado en Barcelona, vuelve de nuevo a atacar lo que él llama “ateísmo radical” que, como John Lennon con su canción Imagine, defiende un mundo en paz sin religiones mientras que, expone literalmente, que “el ateísmo estaba siendo la bandera más utilizada en el siglo XX para justificar el exterminio de personas en el mundo entero”.

Y ahí quedó eso. Es algo así como si un pirómano acusara a los ecologistas de las grandes talas de árboles del planeta.

Demuestra muy poca objetividad el obispo, y demuestra muy mal conocimiento de la historia y de la realidad que nos precede, aunque supongo también que adolecerá de una gran ignorancia sobre la realidad que nos rodea en la actualidad. El atentado de Barcelona ha sido provocado, como todos sabemos, no por el ateísmo o la racionalidad, sino por el fanatismo religioso, que es el peor de los fanatismos. Ojalá se decida el obispo a leer historia, ya no de las religiones, sino historia universal para que asimile el origen real de la gran mayoría de exterminios que se han llevado a cabo a lo largo de los siglos en nombre de deidades diversas.