columna de opinion

De perros, gatos, humanos y ¿razón?

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Por Eduardo Quiroz

La semana que viene, en nuestro parlamento, la comisión mixta analizará por segunda vez el proyecto de identidad de género, que pretende entregar el derecho a decidir sobre el género a quienes, habiendo nacido de un tipo, sienten pertenecer a otro. Hoy por hoy, no tienen ese derecho y están sujetos a vejámenes y a situaciones incómodas y discriminatorias. En dicha instancia, se espera que el actual gobierno defina su posición respecto a si quienes tienen entre 14 y 18 años de edad pueden o no realizar un cambio de sexo legalmente. Curioso es que sean, por ejemplo, imputables ya desde los 16 años, pero no puedan decidir por algo tan personal y tan reservado como su propia identidad.

El debate por esta ley es transversal a la sociedad y, pese a que, al menos en teoría, estamos en un estado laico y los credos no debiesen tener relación alguna con los procesos legislativos, en Chile una y otra vez no sólo sus representantes emiten su opinión sino, como he detallado en algunos artículos anteriores, hasta se dan maña para amenazar a diputados y senadores para conseguir que se vote acorde a lo que dicta su particular dogma. En ese marco, Ezzati, actual arzobispo de Santiago, fue entrevistado por Emol.com durante la inauguración del año escolar en la universidad financiada por la religión que encabeza, donde señaló, entre otras cosas, lo siguiente:

  • "El diálogo no es simplemente decir 'mire yo pienso esto, tú piensas esto otro y se acabó'. Un diálogo verdadero tiene que estar fundado sobre razones que sean, digamos, de humanidad, que respeten la antropología, que busquen el bien de todos. Y eso sí, el diálogo siempre es oportuno. Jamás hay que cerrarse al diálogo. Tampoco con aquellos que tengan opiniones diversas de la propia".
  • "Lo importante es que dentro del respeto que nos debemos, podamos razonar y razonar coherentemente de acuerdo a los principios de que rige el pensamiento, digamos, y la realidad de las personas".
  • “"Más allá del nominalismo, hay que ir a la realidad de las cosas. No porque yo a un gato le pongo nombre de perro, comienza a ser perro”.

Marqué en negrita y cursiva parcialmente algunas palabras que considero dignas de analizar. Primero, es interesante, por decirlo de alguna manera, que el representante de uno de los dogmas locales, indique que se busque el bien de todos, cuando su posición es abiertamente discriminatoria, cerrada a quienes piensan igual que estos creyentes y 100% alejada del razonamiento, pues directamente indican que eso es “lo que está en las Escrituras”, refiriéndose a párrafos de la Biblia, libro central y rector de algunas variantes del cristianismo y en particular del catolicismo al cual representa este sacerdote. Es decir, no existe razonamiento alguno, acorde a los tiempos actuales, que se haya realizado al respecto, sino que lisa y llanamente se repite como una monserga que “está escrito”, como si para todo el resto de la sociedad  –entre correligionarios de esa religión, resto de los ciudadanos pertenecientes a otras variedades de religión o cultos y, por supuesto, quienes no tienen creencia sobrenatural o deidad alguna– lo escrito ahí, en un tiempo totalmente distinto al presente y con una moralidad y situación social y geográfica muy, pero muy distintas a las actuales, tuviese validez alguna.

La última frase donde compara la situación de personas que pudiesen acogerse a los usos de la potencial ley con animales, constituye, por decir lo menos, una considerable falta de respeto y humanismo, muy distantes de lo que, en teoría, dicen practicar los católicos. No sólo es una falta de respeto para todos los que, incluso a sabiendas de la posición del credo al respecto siendo afectados por esta ley, forman parte de los fieles, sino para todos aquellos que, al día de hoy, sufren por la incomprensión de sus características y decisiones, en términos legales, y son discriminados una y otra vez. Pero la falta de respeto no queda sólo en las personas, sino que, además, la traslada al plano intelectual y queda en la más absoluta inconsistencia y contradicción. Me explico. En el credo que representa Ezzati, existen en sus ritos, rituales y escritos una cantidad de situaciones o frases que son, en el mejor de los casos, la antítesis de lo que plantea él mismo, cuando menciona al uso de la “razón”, tratando de argumentar su posición respecto a esta ley. Veamos:

  • Transubstación: Dícese del acto en que durante el rito católico llamado misa, existe un ritual que consiste en que el sacerdote toma un trozo de pan ácimo y lo convierte en el cuerpo humano de un ser fallecido hace, más o menos, 2000 años y el moscatel, a su vez, en la sangre de esa misma persona.
  • El nacimiento de Jesús, Cristo o Jesucristo, entre otros nombres/apodos y figura principal del credo cristiano, es un hecho indefinido en cuanto a lugar y no nace como todo el resto de los humanos, sino que lo hace desde el vientre de una mujer virgen (tal cual) y tiene, nominalmente, dos padres. Uno de origen sobrenatural y otro nominal, que corresponde a la pareja de la mujer que lo concibió.
  • Resurrección: El mismo personaje mencionado en el párrafo anterior, tras ser supuestamente condenado a la crucifixión, tortura particularmente lenta con que se condenaba en la Roma Antigua a personas que cometían ciertos delitos, y morir por esa vía, sin razón alguna “desaparece” de su sepulcro, recupera su forma humana habitual, visita a algunas personas (acorde a la versión de su libro) indicándoles que resucitó (tal cual) y pierde su forma humana nuevamente para no aparecer en ningún otro momento de la historia humana.

Tanto estos como muchos otros hechos, incluso algunos que rayan en el delirio máximo, son sinrazones que conforman el credo al que representa el arzobismo Ezzati, quien ahora pretende dialogar respecto de la ley asentado sobre razones y “principios del pensamiento”. La ley versa sobre situaciones humanas investigadas y documentadas científicamente, por lo que no se requiere una intromisión religiosa en la discusión pública. Los dichos de Ezzati, además de ser totalmente inapropiados, resultan insultantes y anacrónicos, fuera de todo marco racional y humanista.

 


Fuente entrevista Ezzati: Emol.com

http://www.emol.com/noticias/Nacional/2018/04/06/901511/Ezzati-y-cambio-de-sexo-registral-en-menores-El-tema-fundamental-no-es-simplemente-la-edad-es-algo-mas-profundo.html